SAN BARTOLO COYOTEPEC

¿Ubicas el famoso barro negro oaxaqueño?

Pues éste es uno de los principales pueblos en elaborar artesanías de tan famoso material. Cuando llegues a él, encontrarás un gran número de tienditas con las impresionantes ollas, jarrones, floreros, platones y muchos productos más de barro negro. En algunas tiendas incluso te dejarán pasar al taller y también hay una Plaza Artesanal en dónde se elaboran estos objetos culturales ya que forman parte importante de la tradición oaxaqueña.

      El Estado de Oaxaca se caracteriza por la riqueza en cuanto a la elaboración de artesanías, que reflejan las sorprendentes habilidades de su gente y lo arraigado de sus tradiciones. Y en especial San Bartolo Coyotepec, tiene una gran fama en el ámbito de las artesanías, con la elaboración de alfarería de barro negro por los especialistas del lugar y cuya originalidad y diseños son únicos en el mundo, por lo que ocupa un lugar importante entre las cerámicas populares más apreciadas y buscadas dentro del país haciendo que esto sea una parte importante del estado.

San Bartolo cuenta con un Mercado de Artesanías ubicado en el jardín central del pueblo, tiene un Museo de la Cerámica y es visitado por una gran afluencia turística. El templo es muy hermoso y sobrio, y la barda perimetral se encuentra decorada con los tradicionales cántaros oaxaqueños en barro negro que muestra la marca que representa a San Bartolo Coyotepec

                   UBICACIÓN

  Se localiza  en la parte central del estado de Oaxaca, en la región de los Valles Centrales, pertenece al distrito del Centro. Limita al Norte con Santa María Coyotepec; al Sur con Santa Catarina Quiane, San Martín Tilcajete y Santo Tomas Jalieza; al Oriente con San Juan Teitipac; al Poniente con Villa de Zaachila. Su distancia aproximada a la capital del Estado es de 20 kilómetros.

En una población que en el 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), estaba compuesta por 9 mil 105 habitantes, la artesana Rocío Ortiz Real señala en entrevista para Notimex que “80 por ciento de la comunidad dedica su vida a trabajar el barro negro”.

La noche oaxaqueña no tiene comparación alguna. La luna la protege de la oscuridad derramando en ella una cálida luz blanca que contrasta con lo colorido de su pueblo. Las estrellas la acompañan para recordarle que la belleza de su ciudad es casi comparable con la de ellas.