Chapulines: magia para degustar

Oaxaca es diversidad gastronómica en toda la extensión de la palabra, la gastronomía oaxaqueña tiene sabores inigualables que incorporan elementos de nuestra cultura prehispánica llevándolos a un siguiente nivel al crear combinaciones únicas  que se transforman en una explosión de sabores y texturas para las papilas gustativas de cualquier comensal, una cucharada de cualquier platillo o antojo oaxaqueño dará pie al inicio de una plena aventura de colores y sabores, aunque sin duda alguna, los chapulines son la delicia local de nuestro estado, este platillo es elaborado por mujeres oaxaqueñas, la labor comienza con la recolección de estos pequeños animalitos que pertenecen al género Sphenarium, después de recolectarlos durante el verano y el otoño principalmente, los chapulines son lavados a la perfección y siguen su proceso al ser tostados al comal con jugo de limón, ajo y sal de gusano de maguey, esta cuidadosa combinación da el perfecto sabor agridulce que se busca al degustar este delicioso platillo; Después de terminar este proceso, las mujeres oaxaqueñas salen al centro de la ciudad a vender estos pequeños insectos, las cuales al vender su exquisito producto ofrecen magia pura para degustar, y pasan de mano en mano el maravilloso mito oaxaqueño; El mito dice que toda aquella  persona que deguste chapulines de Oaxaca siempre llevará una parte de Oaxaca en su interior y siempre regresara a este lugar en la punta del guaje, dice que nunca olvidará el extraordinario viaje entre colores, sabores, atardeceres, gente cálida, y herencia cultural que convergen en un sólo sitio.